Acceso a servicios básicos para una vida mejor

¿Te has puesto a pensar cómo sería vivir en una ciudad sin acceso a servicios básicos como acceso a luz o gas? O ¿cómo tendrías que hacer para cocinar tus alimentos todos los días para ti y tu familia, sin gas o electricidad?  ¿Cómo harías para mantenerlos refrigerados? Esta situación es una realidad de día a día para muchas familias de nuestra región. Además de la comodidad que tener estos servicios es para las familias, su acceso es importante porque trae beneficios de salud, nutrición, ahorros en tiempo y en el presupuesto familiar.

En America Latina y el Caribe el X% de la población no tiene acceso a gas.

Bolivia

33-01La ciudad de El Alto, Bolivia, con una población de 848.840 es una urbe emergente y arquetipo de las carencias que todavía enfrenta la región en cuanto a accesos a servicios básicos: entre 10 y 12 viviendas de cada 50, no se beneficiaban de la conexión al gas domiciliario en 2009.33-02

DIACONÍA -entidad micro-financiera con amplia trayectoria en El Alto- buscó la colaboración del FOMIN, a través del Programa de Empresariado Social (PES), en 2009, para buscar soluciones a través de sus productos micro-financieros.

El primer paso fue realizar un diagnóstico de la situación, el cual reveló que las familias carecían de los recursos para tramitar la conexión y que requerían apoyo para (i) acreditar, con la documentación requerida, la propiedad de sus inmuebles, (ii) cumplir con condiciones mínimas de infraestructura para la conexión (ambiente independiente para la cocina, ventilación adecuada. Extensión de tuberías, etc.), y (iii) falta de capital de trabajo de micro y pequeñas empresas dedicadas a la instalación del servicio. También, se comprobó falta de información pública sobre los beneficios de contar con gas natural.

Para hacer frente a las necesidades de instalación identificadas para familias y pequeñas empresas, DIACONÍA, colocó préstamos y diseñó nuevos productos que contribuían a reducir los cuellos de botella de la cadena de interconexión de gas en El Alto con asistencia técnica y monetaria del Banco.

El proyecto permitió que familias pudieran acceder a crédito para financiar el tendido de red al interior de sus hogares; así como tramitar la documentación que acreditaba la propiedad de sus viviendas y hacer adecuaciones y refacciones en ellas para cumplir con los requisitos de instalación establecidos por YPFB.

DIACONIA, con asistencia técnica del FOMIN, diseñó tres tipos de productos financieros: un crédito para las familias de El Alto y dos productos para MyPEs dedicadas a la instalación de gas domiciliario (IGD). Si bien las MyPEs no eran el segmento de clientes de Diaconía, se decidió incluirlas para dar una solución integral a la interconexión de gas domiciliario, atendiendo los aspectos de demanda y oferta.

VIVIGAS fue el primer producto financiero, conceptualizado para brindar a las familias recursos suficientes para refaccionar sus viviendas y subsanar la infraestructura para la instalación de gas domiciliario. Este crédito de hasta US$3.000, a una tasa de 20% y con un plazo de hasta 36 meses de repago. Todos los clientes se capacitaron y recibieron material educativo sobre el uso seguro de las instalaciones de gas domiciliario y educación financiera.

Si bien los otros dos productos crediticios estuvieron dirigidos a pequeñas empresas instaladoras de gas, YPFB modificó su modalidad de trabajo con ellas, entregándoles material para la instalación y fraccionando sus asignaciones de trabajo, lo que redujo la necesidad de capital de trabajo de estas empresas y, por tanto, la demanda de estos productos.

¿Cuáles fueron las mejoras que experimentaron las familias?
La evaluación conjunta que realizaron DIACONÍA y FOMIN determinó que a través del acceso a créditos facilitado por el proyecto, 1.892 familias de la ciudad de El Alto lograron concretar la instalación de gas domiciliario en sus viviendas, lo que contribuyó a mejoras significativas en su calidad de vida. 33-03Cada familia que accede a la instalación de gas domiciliario logra ahorrar en promedio US$6,6, al mes debido a la diferencia de precio entre las garrafas y el gas por tubería. Este ahorro es equivalente al 4% del salario mínimo nacional. Además, de los ahorros económicos significativos, también estas familias se beneficiaron en una reducción en los tiempos dedicados al desplazamiento a los lugares de adquisición, que podía tomar a veces hasta 30 minutos, o a las largas filas para obtener gas licuado en garrafa.

¿Se alcanzaron otros beneficios?
Buscando combinar esfuerzos y apalancar acciones complementarias, se lograron alianzas con otras entidades que coadyuvaron al desarrollo de algunas intervenciones específicas que tuvieron alto impacto en los resultados del proyecto. El Programa TV Empresas, que informa sobre actividades y trabajo del sector privado a través de micro programas emitidos por un canal de televisión de El Alto, fue la plataforma de difusión sobre el buen uso del gas y el mantenimiento de las instalaciones, contribuyendo a cerrar la brecha de información de la población alteña.,
Otra de esas alianzas, fue con la Fundación INFOCAL, institución académica especializada y autorizada por el Gobierno para impartir capacitación sobre instalación de gas domiciliario e industrial, haciendo posible que el material educativo de difusión estuviera basado en la normativa boliviana y mejores prácticas internacionales, y que se ofreciera capacitación a microempresarios en temas de costos y presupuestos en instalaciones de gas domiciliario, generando capacidades administrativas.
A fin de extender el alcance de la difusión de información, el proyecto trabajó de cerca con el Gobierno Autónomo Municipal de El Alto, capacitando a sus funcionarios sobre la normativa nacional para instalación de gas y los procesos de inspección técnica; además de proporcionarles material educativo para que puedan brindar asesoramiento a la población sobre requisitos de las viviendas para la instalación de gas y el uso seguro del servicio.